Hombres y mujeres consagrados ayudando a las familias a llegar al Cielo
Cada persona tiene una vocación—un llamado de Dios—a un estado de vida en particular. Quizá estamos más familiarizados con el llamado al matrimonio, al sacerdocio y a la vida religiosa. Pero Cristo llama de muchas maneras.
En esta época de la historia, el Espíritu Santo ha estado inspirando muchas “nuevas formas” de vida consagrada. Algunas personas son llamadas a dedicarse completamente a Dios mientras viven como laicos (no como sacerdotes o hermanos/as religiosos/as), renunciando el bien del matrimonio para darse más plenamente a Cristo y al servicio de su Iglesia. Dan testimonio al mundo de que el llamado a la santidad no es sólo para algunos sino para todos.
Una de estas nuevas formas de vida consagrada se encuentra en el Cuerpo Católico del Apostolado para la Consagración de la Familia. El Cuerpo Católico consiste en comunidades de hombres y de mujeres que han experimentado el llamado de darse completamente a Cristo a través de la misión del Apostolado para la Consagración de la Familia. Hacen promesas solemnes de castidad, pobreza y obediencia, y trabajan para la santificación de las familias y la renovación del mundo a través de la familia.

Los miembros del Cuerpo Católico profundizan en su relación personal con el Señor a través de una vida diaria de oración que consiste en la Santa Misa, la Adoración al Santísimo (oración personal y lectura espiritual), el Santo Rosario, meditación con la Sagrada Escritura y la Coronilla de la Divina Misericordia.
Trabajan para la consagración, formación y santificación de las familias, produciendo materiales de evangelización, usando los medios de comunicación para la gloria de Dios, ayudando en la organización y administración de los centros del Apostolado, capacitando a los miembros y líderes para evangelizar en sus parroquias, llevando a cabo retiros familiares…y sirviendo dondequiera que haya una necesidad.
Su compromiso con el Señor y su misión son apoyados por una vida fraterna en comunidad. Las comunidades viven en centros del Apostolado para la Consagración de la Familia. Además de rezar y servir hombro con hombro, disfrutan participando juntos en actividades de recreo, deportes, juegos y excursiones.
Actualmente el Apostolado para la Consagración de la Familia cuenta con comunidades del Cuerpo Católico sirviendo en los Estado Unidos, México, las Filipinas y Nigeria (África).
Los consagrados del Cuerpo Católico ofrecen todo los que son y hacen: TODO PARA el Sagrado y Eucarístico Corazón de Jesús, todo a través del Doloroso e Inmaculado Corazón de María, todo en unión con San José.
Si tú eres joven e interesado en conocer más acerca de la forma de vida del Cuerpo Católico, contáctanos.
|