| Día 4: Cristo hace presente a el Padre entre los hombres |
|
|
|
| Escrito por Apostolado para la Consagración de la Familia |
| Lunes 01 de Marzo de 2010 11:56 |
|
«El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ungió para evangelizar a los pobres; me envió a predicar a los cautivos la libertad, a los ciegos la recuperación de la vista; para poner en libertad a los oprimidos, para anunciar un año de gracia del Señor».
Ven Espíritu Santo, ayúdanos a descubrir el plan misericordioso de Dios para nuestras vidas al ser misericordiosos con aquellos que pones en nuestro camino. Ayúdanos a confiar en el Corazón Misericordioso de Jesús, a través del Inmaculado Corazón de María, Reina y Madre de Misericordia, en unión con San José, un instrumento de misericordia RICO EN MISERICORDIA de Juan Pablo IIII. MENSAJE MESIÁNICO3. Cuando Cristo comenzó a obrar y enseñarAnte sus conciudadanos en Nazaret, Cristo hace alusión a las palabras del profeta Isaías: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ungió para evangelizar a los pobres; me envió a predicar a los cautivos la libertad, a los ciegos la recuperación de la vista; para poner en libertad a los oprimidos, para anunciar un año de gracia del Señor». Estas frases, según san Lucas, son su primera declaración mesiánica, a la que siguen los hechos y palabras conocidos a través del Evangelio. Mediante tales hechos y palabras, Cristo hace presente al Padre entre los hombres. Es altamente significativo que estos hombres sean en primer lugar los pobres, carentes de medios de subsistencia, los privados de libertad, los ciegos que no ven la belleza de la creación, los que viven en aflicción de corazón o sufren a causa de la injusticia social, y finalmente los pecadores. Con relación a éstos especialmente, Cristo se convierte sobre todo en signo legible de Dios que es amor; se hace signo del Padre. En tal signo visible, al igual que los hombres de aquel entonces, también los hombres de nuestros tiempos pueden ver al Padre.
20b. La Esencia de la Devoción a la Divina Misericordia20b.4 La respuesta de ser misericordiosos con el prójimoNo sólo debemos recibir Su misericordia, sino que tenemos que usarla, siendo misericordiosos con los demás en nuestras acciones, nuestras palabras y nuestras oraciones; es decir practicando las Obras Corporales y Espirituales de misericordia. Las Obras Corporales de Misericordia son dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, dar hospedaje al forastero, visitar a los prisioneros, visitar a los enfermos y enterrar a los muertos. Las Obras Espirituales de Misericordia incluyen instruir al que no sabe, rezar por los vivos y los muertos, corregir al que peca, aconsejar al que duda, consolar al triste, soportar con paciencia los errores de los demás y perdonar las ofensas. 20b.5 Este mensaje está basado en la EscrituraEl mensaje de misericordia es el contenido y es el reto de la Sagrada Escritura. En la Biblia hebrea vemos a un Dios de misericordia que llama a su gente para que sean misericordiosos. En el Nuevo Testamento Jesús nos exhorta:
Él nos pone la meta más alta y espera que la alcancemos gracias a su amor misericordioso:
Cuando regrese de nuevo nos juzgará según nuestra misericordia al prójimo:
Reflexión bíblicaEn aquel momento, Jesús sanó a muchos de sus enfermedades, dolencias y malos espíritus, y devolvió la vista a muchos ciegos. (Lc 7,21) 20j. 4 Acto de Encomienda a la Divina Misericordia del Papa Juan Pablo IIDios, Padre misericordioso, que has revelado tu amor en tu Hijo Jesucristo y lo has derramado sobre nosotros en el Espíritu Santo, Consolador, te encomendamos hoy el destino del mundo y de todo hombre. Inclínate hacia nosotros, pecadores; sana nuestra debilidad; derrota todo mal; haz que todos los habitantes de la tierra experimenten tu misericordia, para que en ti, Dios uno y trino, encuentren siempre la fuente de la esperanza. Padre eterno, por la dolorosa pasión y resurrección de tu Hijo, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. Amén. |
| Última actualización el Lunes 01 de Marzo de 2010 13:00 |
|
Divina Misericordia
Preparación para la Fiesta
|
...animo [... ] sus esfuerzos por promover una catequesis efectiva en los hogares
Rezando por el éxito de su vital apostolado.
Rezo para que todos los padres se unan al Apostolado para la Consagración de la Familia.
"...cuando le damos nuestros meritos a María, ella los multiplica con sus propios meritos incalculables..." -Card. Mario Luigi Ciappi.
"Totalmente tuyo", es la entrega a María enseñada por San Luis de Montfort y escudo de armas de S.S. Juan Pablo II.
La unión de Jesús a través de María fue la guía de Juan Pablo II que le dio la sabiduría para dirigir a la Iglesia en el nuevo milenio.