Familyland.mx

La Esencia de la Devoción a la Divina Misericordia PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Apostolado para la Consagración de la Familia   
Viernes 26 de Febrero de 2010 19:01

20b.1 El Mensaje

El mensaje de la Divina Misericordia es un llamado y un reto: Confía en la Misericordia de Dios y sé misericordioso.

El Mensaje de la Divina Misericordia es que Dios es misericordioso. Él es el amor mismo entregado por nosotros, y no quiere que nadie se escape de este amor misericordioso.

Dios quiere que volvamos hacia Él con confianza y arrepentimiento mientras todavía es un tiempo de misericordia, antes de que venga como el Juez justo. Este volverse con confianza hacia Él que es la Misericordia misma es la única fuente de paz para la humanidad. Volverse hacia, e implorar la Misericordia Divina, es la respuesta al mundo atribulado.

Divina Misericordia es el amor de Dios derramado sobre los que no lo merecen, al crearnos, redimirnos y santificarnos. Es el “segundo nombre de Amor” (Rico en Misericordia, Juan Pablo II)

20b.3 La Respuesta de la Confianza y la Conversión

Lo que Dios más desea es que nos volvamos a Él con confianza. Y el primer acto de confianza es el recibir su Misericordia. Confiar en Dios es depender de Él que es la Misericordia misma. El Señor desea que vivamos confiando en Él frente todas las circunstancias.

20b.4 La respuesta de ser misericordiosos con el prójimo

No sólo debemos recibir Su misericordia, sino que tenemos que usarla, siendo misericordiosos con los demás en nuestras acciones, nuestras palabras y nuestras oraciones; es decir practicando las Obras Corporales y Espirituales de misericordia.

20b.6 Misericordia. El mensaje y la respuesta a través de los siglos

El mensaje y la respuesta de la misericordia no es algo nuevo. En el pasado Dios habló de un mensaje de misericordia a través de los patriarcas y los profetas ¬a través de Noé, Abrahán, Moisés, Elías y muchos otros.

En los últimos tiempos Dios nos ha hablado a través de Su Hijo Jesucristo, quien es Misericordia personificada y encarnada.

Dios continúa hablando de misericordia incluso en nuestra generación, a través de la Iglesia y de sus pastores, y a través de hombres y mujeres santos –místicos- a quién Dios ha escogido como sus recipientes.

El siglo pasado durante los años 30, Dios se reveló a Sí mismo a Santa María Faustina Kowalska (1905-1938), una monja santa y sencilla de Polonia. La llamó a ser Su secretaria y su apóstol de la misericordia. Le habló acerca de Su misericordia y de cómo desea que respondamos a la misma.

20b.8. Ahora es el tiempo de la Misericordia

Las revelaciones de Nuestro Señor a Santa Faustina hablan de ahora como el tiempo de la misericordia. Repetidamente enfatiza Nuestro Señor que ahora es el día de la misericordia antes de la venida del día del juicio. Ahora es el tiempo para prepararse para la venida del Señor. Le dijo “Escribe esto”: “Antes de venir como el Juez Justo, vengo como el Rey de Misericordia… estoy prolongándoles el tiempo de la misericordia [por el bien de los pecadores], pero ay de ellos si no reconocen este tiempo de Mi visita.” (Diario, 83, 1160)

A este fuerte mensaje del Señor, Santa Faustina añade su propia exhortación: “Oh almas humanas, ¿dónde encontrarán refugio el día de la ira de Dios? Refúgiense ahora en la Fuente de la Divina Misericordia.” (Diario, 848)

20b.9. Devoción a la Divina Misericordia

Nuestro Señor no sólo le enseñó a Santa Faustina los requisitos fundamentales de la confianza y de la misericordia a los demás, sino que también le reveló formas especiales para vivir la respuesta a Su Misericordia; a éstas las llamamos la devoción a la Divina Misericordia. La palabra “devoción” significa cumplir nuestros compromisos. Es un compromiso de nuestras vidas al Señor que es Misericordia misma.

Al dar nuestras vidas a la Divina Misericordia ¬Jesucristo Mismo¬ nos convertimos en instrumentos de Su misericordia para los demás, y así podemos vivir el mandato del Señor:

“Sean misericordiosos como su Padre es misericordioso”. Lc 6, 36

A través de Santa Faustina el Señor nos dio medios especiales para recurrir a Su misericordia: la Imagen de la Divina Misericordia, la oración de confianza, la Fiesta de la Divina Misericordia, la Coronilla de la Divina Misericordia, la novena de la Divina Misericordia, y una oración a las tres de la tarde (la hora de Su muerte).

Estos medios especiales son además de los Sacramentos de la Eucaristía y de la Reconciliación que han sido dados a la Iglesia.

20c. La Imagen de la Divina Misericordia

Jesús se apareció a Santa Faustina con unos rayos rojos y otros de tono pálido saliendo del área de Su corazón. Con la mano derecha levantada para bendecir, recordando la escena de la noche del Domingo de Pascua (ver Jn 20, 19-23).

Le pidió a Santa Faustina que hiciera pintar esta visión junto con las palabras “¡Jesús, en Ti confío!”. (Diario, 47, 48, 49)

Presentó esta imagen para recordarnos que debemos confiar en Su misericordia y que acudamos a Él para obtener misericordia:

“Ofrezco a los hombres un recipiente con el que han de venir a la Fuente de la Misericordia para recoger gracias. Ese recipiente es esta imagen con la firma: Jesús, en Ti confío”. (Diario, 327)

Jesús explicó que los rayos representaban la sangre y el agua que brotaron de su costado traspasado y le enseñó a Santa Faustina la oración:

“Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús, como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío”. (Diario, 84)

20d. Oración de confianza

“Jesús, en Ti confío”.

20e. La Fiesta de la Divina Misericordia

La Fiesta de la Divina Misericordia es hoy día el título del segundo Domingo del tiempo pascual. Fue nombrado por el Papa Juan Pablo II durante la canonización de Santa Faustina el 30 de abril del 2000, y después decretado oficialmente por el Vaticano.

El Papa Juan Pablo II describe así el Domingo de Misericordia: “Es de una manera especial el Domingo de acción de gracias por todas las bondades que Dios nos ha mostrado durante todo el misterio pascual” (23 de abril, 1995). Aquí está subrayando el entendimiento de la Iglesia que el Domingo de la Divina Misericordia, como Octava de Pascua, nos trae la plenitud de la Resurrección del Señor ¬apuntando al primer día de nuestra celebración el Domingo de Pascua, y ahora a su plenitud al octavo día, la Octava.

De hecho Nuestro Señor dio a conocer a Santa Faustina varias revelaciones acerca de Su misericordia, incluyendo el desborde de misericordia que está disponible en este día “para todas las almas, especialmente para los pecadores”:

“Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores. Ese día están abiertas las entrañas de Mi misericordia. Derramo todo un mar de gracia sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia. El alma que se confiese y reciba la Santa Comunión obtendrá el perdón total de las culpas y las penas. En ese día están abiertas todas las compuertas divinas a través de las cuales fluyen las gracias. Que ningún alma tema acercarse a Mí, aunque sus pecados sean como escarlata. Mi misericordia es tan grande que en toda la eternidad no la penetra ningún intelecto humano ni angélico…La Fiesta de la Misericordia ha salido de Mis entrañas, deseo que se celebre solemnemente el primer domingo después de Pascua. La humanidad no conocerá paz hasta que no se dirija a la Fuente de Mi misericordia.” (Diario, 699)

La Coronilla de la Divina Misericordia.

El Señor le enseñó a Santa Faustina la oración de la Coronilla de la Divina Misericordia y le dijo:

“Hija mía, anima a las almas a rezar la Coronilla que te he dado (Diario, 1541)... Quienquiera que la rece recibirá gran misericordia a la hora de la muerte (687)... Cuando se rece esta Coronilla en la presencia de los agonizantes, me pondré entre mi Padre y el alma agonizante, no como Juez Justo, sino como Salvador Misericordioso (1541)...Los sacerdotes se la recomendarán a los pecadores como la última tabla de salvación. Hasta el pecador más empedernido, si reza esta Coronilla una sola vez, recibirá la gracia de mi misericordia infinita... A través de ella (la Coronilla) obtendrás todo, si lo que pides está de acuerdo con mi voluntad (1731)”

Cómo rezar la Corinilla de la Divina Misericordia

(se puede usar un rosario como guía)

Se comienza con:

Un Padrenuestro, un Ave María, y el Credo.

En las cuentas grandes del rosario de dice: "Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo y Señor Nuestro Jesucristo, en propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero."

(Normalmente, si dos o más personas rezan juntas la Corona, esta parte la dice el que dirige).

En las cuentas pequeñas: (decenas) se dice: "Por Su Dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero."

(Esta frase se dice diez veces. Normalmente, si dos o más personas rezan juntas la Corona, la persona que dirige dice: "Por Su Dolorosa Pasión" y la(s) otra(s) persona(s) contesta(n) la parte final "…ten misericordia de nosotros y del mundo entero.")

Al terminar las cinco décadas, se procede a decir tres veces: "Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, Ten piedad de nosotros y del mundo entero".

20e.2 La Novena a la Divina Misericordia

Como preparación para la Fiesta de la Divina Misericordia Nuestro Señor pidió a Santa Faustina que hiciera una novena de oración desde el Viernes Santo hasta el Sábado de la siguiente semana.

Estos nueve días de oración (la palabra “novena” re refiere al número nueve) antes de la Fiesta de la Divina Misericordia son como los nueve días de oración en la sala superior antes del día de Pentecostés (ver Hch 1, 14).

"Deseo que durante estos nueve días encamines almas hasta el manantial de Mi misericordia, para que encuentren allí la fortaleza, el refugio y toda aquella gracia que necesiten en las penalidades de la vida, y especialmente en la hora de la muerte. Cada día traerás a Mi corazón un grupo de almas diferentes y las sumergirás en el océano de Mi misericordia y Yo conduciré todas esas almas a la mansión de Mi Padre... Todos los días implorarás a Mi Padre gracias para esas almas en atención a los méritos de mi amarga Pasión.(Diario, 1209)"

El Señor dio a Santa Faustina para cada uno de estos nueve días una intención diferente: toda la humanidad, especialmente los pecadores; las almas de los sacerdotes y los religiosos; todas las almas devotas y fieles; aquellos que no creen en Dios y aquellos que todavía no conocen a Jesús; las almas de los hermanos separados; las almas mansas y humildes, y las almas de los niños pequeños; las almas que veneran y glorifican especialmente Su misericordia; las almas que están detenidas en el Purgatorio; y las almas tibias.

20g. Las Tres de la tarde, Hora de la Misericordia

En sus revelaciones a Santa Faustina, Jesús pidió que cada día, a las tres de la tarde, se Le recordara de manera especial pues a esa hora murió por nosotros en la cruz: “A las tres, ruega por Mi misericordia, en especial para los pecadores y aunque sólo sea por un brevísimo momento, sumérgete en Mi Pasión, especialmente en Mi abandono en el momento de Mi agonía. Ésta es la hora de la gran misericordia para el mundo entero. Te permitiré penetrar en Mi tristeza mortal. En esta hora nada le será negado al alma que pida por los méritos de Mi Pasión.” (Diario, 1320)

A las tres de la tarde podemos rezar una de las oraciones siguientes:

-“Expiraste, Jesús, pero la fuente de vida brotó para las almas y el mar de misericordia se abrió para el mundo entero. Oh fuente de vida, insondable Misericordia Divina, abarca al mundo entero y derrámate sobre nosotros.” (Diario, 1319)

-“Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús, como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío.” (Diario, 84)

-La Coronilla de la Divina Misericordia (ver arriba)

Quizá no todos podamos hacer el Vía Crucis o adorarlo en el Santísimo Sacramento pero todos podemos parar por un momento y pensar en Su abandono total en el momento de Su agonía y decir una corta oración como “Jesús, Misericordia”, o “Jesús, por Tu dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero”.

Última actualización el Viernes 26 de Febrero de 2010 19:12
 

Familyland.mx

Partners

Reconocimientos

...animo [... ] sus esfuerzos por promover una catequesis efectiva en los hogares - S.S. Juan Pablo II
Rezando por el éxito de su vital apostolado. - CardenalJoseph Ratzinger (S.S. Benedicto XVI)
Rezo para que todos los padres se unan al Apostolado para la Consagración de la Familia. - Madre Teresa de Calcuta
You are here  : Home Esencia de la Devoción

Principios

  • Civilización de Amor y Vida y de Verdad
  • Cultura Católica
  • Reinado de la Sagrada Familia en la sociedad
  • Familias que entienden su Fe Católica

El poder de María

Design template "...cuando le damos nuestros meritos a María, ella los multiplica con sus propios meritos incalculables..." -Card. Mario Luigi Ciappi.

Totus Tuus

"Totalmente tuyo", es la entrega a María enseñada por San Luis de Montfort y escudo de armas de S.S. Juan Pablo II.

S.S. Juan Pablo II

 Joomlart Forum La unión de Jesús a través de María fue la guía de Juan Pablo II que le dio la sabiduría para dirigir a la Iglesia en el nuevo milenio.
Support